lunes, 19 de noviembre de 2007

de gatos y bates

Poca cosa hago estos días. Aunque pueda parecer que no, esto de la beca me tiene un poco alterado. Ya sabes. No es eso de que no puedo vivir en mí y tal, sino otra cosa. Un malestar pequeño, como si tuviese angustia en una uña. El caso es que ahí está. Y me cuesta concentrarme. Estoy taciturno, y tal vez melancólico. Como si fuera un personaje de una novela del siglo XIX. Cuando me pongo a hacer cosas (las que sean: leer un texto, montar una maqueta del Juan Sebastián Elcano o levantar una piedra de ciento y pico kilos para dejarla en el mismo sitio) de repente me asalta la terrible sensación de que debo ver internet. Ya digo que no es grave. Es esa desazón que provoca, por ejemplo, no pronunciar el nombre completo de Jimmy Giménez Arnau o de Sarah Jessica Parker. Decir sólo Jimmy Giménez. O Jessica Parker. (Probad vosotros a no decir el nombre entero. Pues así es como me siento).

Ya digo, cosas sin importancia. Pero que joden.

Es post va dedicado a todos aquellos que han convivido, conviven o convivirán con un gato. Nuevamente, beentage.